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https://doi.org/
10.69639/arandu.v12i4.1868
La influencia de la educación emocional en el aprendizaje de
los niños de 4 a 5 años

The influence of emotional education in the learning of children from 4 to 5 years old

Ámbar Lorena Rogel Sánchez

ambar.rogelsanchez2404@upse.edu.ec

https://orcid.org/0009-0009-7886-7003

Universidad Estatal Península de Santa Elena

Ecuador Santa Elena

Ormary Egleé Barberi Ruiz

obarberi@upse.edu.ec

https://orcid.org/0000-0002-3628-3677

Universidad Estatal Península de Santa Elena

Ecuador Santa Elena

Artículo recibido: 10 noviembre 2025 -Aceptado para publicación: 18 diciembre 2025

Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.

RESUMEN

La Educación Emocional (EE) es la base para el desarrollo integral los niños de 4 a 5 años, debido
a que influye directamente en la predisposición del conocimiento y la arquitectura cerebral. La
capacidad para gestionar, comprender e identificar sus emociones es un indicador esencial del
éxito en la escuela y en sus interacciones sociales. Por esta razón, se plantea este estudio con el
objetivo de analizar la influencia de la educación emocional en el aprendizaje de los niños de 4 a
5 años de educación inicial en una institución ecuatoriana. Este estudio corresponde al paradigma
interpretativo, enfoque cualitativo, tipo descriptivo. Se aplicaron técnicas de observación y
entrevista con sus respectivos instrumentos a fin de recopilar información sobre las percepciones,
experiencias e interacciones en el contexto escolar, alcanzando una triangulación de datos que
favoreció la descripción de la educación emocional. Los hallazgos muestran que la educación
emocional influye de manera significativa en la convivencia y en el aprendizaje de los niños; sin
embargo, se constató su limitación por la falta de planificación pedagógica y sistematicidad. Los
datos revelan que los 30 niños manifiestan sus emociones fuertes como frustración, tristeza y
enojo, presentan dificultades para interactuar con los compañeros de clase. Se concluye que, las
instituciones educativas que ofertan este nivel deben anexar en su currículo como eje transversal,
la educación emocional.

Palabras clave: desarrollo socioemocional, convivencia en la escuela, autodisciplina,
aprendizaje de los niños, educación emocional
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ABSTRACT

Emotional Education (EE) is the basis for the comprehensive development of children aged 4 to

5, as it directly influences their predisposition to learning and brain architecture. The ability to

manage, understand, and identify emotions is an essential ind
icator of success in school and in
social interactions. For this reason, this study aims to analyze the influence of emotional education

on the learning of 4
- to 5-year-old children in early childhood education in an Ecuadorian
institution. This study corr
esponds to the interpretive paradigm, qualitative approach, descriptive
type. Observation and interview techniques were applied with their respective instruments in

order to collect information on perceptions, experiences, and interactions in the school co
ntext,
achieving a triangulation of data that favored the description of emotional education. The findings

show that emotional education has a significant influence on children's coexistence and learning;

however, its limitations were noted due to a lack o
f pedagogical planning and systematicity. Other
data reveal that the 30 children express strong emotions such as frustration, sadness, and anger,

and have difficulty interacting with their classmates. It is concluded that educational institutions

offering
this level of education should include emotional education as a cross-cutting theme in
their curriculum.

Keywords
: social-emotional development, school coexistence, self-discipline, children's
learning, emotional education

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INTRODUCCIÓN

A nivel mundial, algunos estudios demuestran que en los sistemas educativos se proyecta
de manera constante el problema de no prestar atención a la educación emocional durante la
primera infancia. El estudio efectuado por Sarango et al. (2025), indica que, en numerosos
contextos educativos, el currículo, sitúa el desarrollo cognitivo por encima de la educación
emocional, lo que restringe el aprendizaje integral y las relaciones sociales. Por otra parte, Cáceres
et al. (2025) sostiene que los alumnos que son emocionalmente competentes se vinculan con sus
compañeros y están siempre dispuestos a cumplir con las actividades escolares planificadas. En
base a estas premisas, esta investigación se justifica en la necesidad de examinar la influencia que
tiene la educación emocional y profundizar en las prácticas pedagógicas su correcta gestión de
emociones.

Las emociones están latentes desde el día en que se nace y adopta un rol transcendental
en la consolidación de la exploración social y la identidad personal. Las emociones actúan en
cualquier proceso evolutivo, pero en el periodo de 4 a 5 años es imprescindible su adaptación,
debido a la experimentación acelerada en lo afectivo, cognitivo y social. Delgado et al. (2025),
sostienen que los niños de 4 a 5 años que muestran niveles de resiliencia más altos, solucionan
problemas eficazmente, no tiene inconvenientes para trabajar en equipo y alcanzan las
capacidades académicas necesarias de manera exitosa.

Diversos autores han definido la EE como un proceso esencial en la primera infancia.
Sanmartín y Tapia (2023), la conceptualizan como un proceso educativo permanente y continuo
que tiene como finalidad fortalecer las competencias emocionales y así formarlos para que puedan
afrontar de manera oportuna los retos de la vida. Desde otro punto de vista, Nava (2025),
precursora en este campo, la define por medio de Inteligencia Emocional, como la habilidad para
identificar y manejar las propias emociones y las de los demás, así como desenvolverse y
motivarse eficientemente en las relaciones interpersonales. Estrada et al. (2025), la conceptualizan
como un proceso sistemático cuya finalidad se centra en fomentar competencias emocionales,
tales como la autorregulación, la autonomía, las destrezas, las competencias sociales y la
conciencia para llevar una vida sana y plena.

En esta investigación, y en el marco del aprendizaje de los niños de 4 a 5 años, se establece
que EE como un procedimiento pedagógico sistemático e intencionado que tiene lugar en el
contexto escolar que busca potenciar las habilidades de autorregulación, conocimiento y empatía
social. Esta aproximación ayuda a que los niños manifiesten y reconozcan sus emociones de forma
adecuada y determina las bases para motivación intrínseca y la resiliencia, factores que, inciden
en su capacidad para socializar, concentrarse y consolidar los nuevos aprendizajes.

De acuerdo con Vargas (2024), la educación inicial o preescolar es un ciclo que todos los
niños y niñas de entre 2 a 5 años deben cursar. Esta fase es un puente esencial que ayuda a
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integrarse al sistema educativo básico. Una de las metas vitales de la educación preescolar es
ayudar a que los niños desarrollen habilidades socioemocionales para que sean capaces de
adaptarse y lograr resultados satisfactorios en cualquier situación cotidiana (Mendoza et al.,
2024). Desde este punto de vista, la educación infantil se establece como el lugar adecuado para
orientar a los niños en su desarrollo emocional, mejorar su salud y sentar las bases para su futuro
progreso personal y académico.

En el panorama descrito, los avances de la neurociencia también han contribuido a una
mejor comprensión de cómo el aprendizaje y las emociones están interconectados. Flores et al.
(2025) fundamentan que los procesos emocionales tienen un papel determinante en la memoria,
la toma de decisiones y la motivación, esto implica que entorno de emociones positivas consolida
el aprendizaje. Manobanda y Bonilla (2025) destacan que, el cerebro y las diferentes áreas de los
niños de 4 a 5 años están en pleno desarrollo y empiezan a coordinarse entre sí. Este bagaje
respalda la pertinencia de analizar cómo la educación emocional, aplicada de forma organizada,
tiene una influencia positiva en las distintas experiencias de aprendizaje.

En Educación Inicial, la EE en esta etapa es importante porque se acelera el desarrollo de
las áreas cognitiva, afectiva y social. Arce et al. (2023) consideran que, en esta etapa, las
emociones no solo abarcan reacciones, sino un componente esencial que consolida la identidad
personal y promueve la exploración social, en efecto, el aula se convierte en un lugar perfecto
para orientar al alumno en el alcance de sus habilidades socioemocionales. Una oportuna
intervención sistemática de la EE les proporciona los recursos para la resiliencia y la
autorregulación, que son transcendentales para su adaptación al sistema educativo y para
determinar las bases del aprendizaje.

Ruiz et al. (2025) indican que, en el currículo priorizado del nivel de educación inicial,
se enmarca las habilidades que, durante la primera infancia, las niñas y los niños deben adquirir,
debido a que son fundamentales para su desarrollo físico, motriz, cognitivo, social, emocional y
lingüístico, lo que impulsa significativamente al desarrollo cerebral. A través de este proceso
adquieren capacidades esenciales para pensar, resolver problemas, comunicarse, expresar
emociones y establecer relaciones interpersonales Estos aprendizajes constituyen la base de una
vida adulta, saludable, con mayores oportunidades de aprendizaje y bienestar integral (Boconzaca
et al., 2025).

Este estudio se sustenta en los postulados socioculturales y constructivistas que destacan
la dimensión emocional. Molina (2024), cita a Piaget (1975), quien indica que el desarrollo
cognitivo se anexa con los factores emocionales que incitan al niño a experimentar e indagar,
mientras que Monar et al. (2025), citan a Vygotsky (1978), quien indica la relevancia de
mediación en términos de socialización y afecto en la zona de desarrollo próximo. Pinargote
(2024), cita a Gardner (1993) quien, desde su teoría de inteligencias múltiples, identifica la
inteligencia interpersonal e intrapersonal como factores esenciales para que el estudiante se adapte
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a su medio. Esta convergencia teórica facilita la comprensión del aprendizaje de los niños como
un proceso que tiene una fuerte influencia a su desarrollo emocional.

En este contexto investigativo de la educación inicial, la autora ofrece sus servicios
profesionales como docente y forma parte del grupo de las 7 profesoras protagonistas de este
estudio, en un centro educativo de la provincia de Santa Elena - Ecuador. Su experiencia como
educadora le ha permitido comprobar que hay una estrecha relación inversa entre el rendimiento
en clase y la ausencia de sistematicidad en la educación emocional. La causa principal detectada
es la implementación de estrategias emocionales de forma aislada o como respuesta, sin un
programa curricular constante, lo cual se intensifica por la poca formación de las educadoras en
este ámbito. Como consecuencia directa de esta falta de consistencia, los niños entre 4 a 5 años
muestran grandes problemas en la resolución pacífica de conflictos y en la autorregulación
emocional, lo que conlleva a un déficit en su concentración y atención en la ejecución de las
actividades académicas, lo que afecta negativamente el desarrollo de los aprendizajes, ralentiza
la adquisición de destrezas y deteriora el clima del aula.

En consecuencia, para la atención de la situación descrita, se plantea como interrogante
de investigación ¿Qué influencia tienen la implementación de la educación emocional en el
aprendizaje de los niños entre 4 y 5 años en una institución educativa, provincia de Santa Elena?
Se formuló como hipótesis central que la aplicación sistemática de estrategias de educación
emocional incide en el aprendizaje de los niños de 4 a 5 años. La calidad y la pertinencia del
aprendizaje en estas edades está directamente determinadas por el nivel de dominio emocional.

La EE funciona como un filtro habilitador, porque solo cuando el niño es capaz de
autorregularse y convivir de manera saludable, puede enfocar su motivación y atención en la
obtención efectiva de otras destrezas sociales y cognitivas. A su vez, se estableció una hipótesis
secundaria que señala que los profesores que incluyen en sus prácticas pedagógicas elementos de
educación emocional alcanzan una mayor armonía en el contexto escolar que motiva a los niños
a aprender de manera activa. Ambas hipótesis proporcionaron el marco para analizar los datos, lo
que ayudó a entender la relación tan cercana entre el aprendizaje y la educación emocional de los
niños. Por consiguiente, su desarrollo integral se interpretará en base a la verificación o negación
de estas hipótesis.

La respuesta a la interrogante de la investigación se llevó a cabo mediante el logro del
objetivo general del estudio, el cual es analizar la influencia de la educación emocional en el
aprendizaje de los niños de 4 a 5 años en una institución educativa de educación inicial
ecuatoriana. Entre los objetivos específicos, se tienen: caracterizar la situación actual de la
expresión, manejo y gestión de las emociones de los niños de 4 a 5 años en el entorno educativo
institucional; identificar las dinámicas y prácticas pedagógicas que se llevan a cabo para el
desarrollo socioemocional de los niños de 4 a 5 años y relacionar la situación de la educación
emocional y su influencia en el aprendizaje de los niños del estudio. Es te análisis se llevó a efecto
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considerando el entorno sociocultural de las instituciones educativas que ofertan educación
inicial, ya que la diversidad y las necesidades específicas de cada niño exigen intervenciones
pedagógicas que sean bien fundamentadas.

MATERIALES Y MÉTODOS

Esta investigación se sustentó en el paradigma interpretativo, enfoque cualitativo, porque
profundizó el conocimiento de cómo la educación emocional influía en el aprendizaje de los niños
de 4 a 5 años, lo que permite analizar este fenómeno desde la práctica y la experiencia de los
educadores. En este sentido, Piña (2023) puntualiza que el enfoque cualitativo tiene como
característica indagar los significados que los participantes atribuyen a sus experiencias situadas
con la realidad, lo que permite un análisis contextualizado y holístico de los fenómenos
educativos. Con este enfoque se examinan las experiencias, percepciones e interacción en un
entorno escolar.

El estudio se realizó en un marco descriptivo e interpretativo, con el fin de examinar
exhaustivamente las interacciones en el aula, las prácticas pedagógicas y las repuestas de los
alumnos frente a la aplicación de las estrategias para educar emocionalmente. Calle (2023)
sostiene que este tipo de diseño facilita la comprensión de los fenómenos educativos mediante el
análisis de los discursos, las conductas y las dinámicas perceptibles en situaciones reales. El
diseño descriptivo-interpretativo es relevante para determinar de qué manera los niños de 4 a 5
años, regulan, expresan y aplican sus emociones en el proceso de aprendizaje, asimismo,
identificar patrones de conducta y significados que a menudo son imperceptibles.

El estudio se llevó a efecto acorde a fases bien definidas, características de un estudio
cualitativo de tipo estudio de caso, lo que ayudó a comprender a fondo cómo afecta la educación
emocional al aprendizaje de los niños de 4 y 5 años que cursan el nivel inicial. En una primera
fase se definió el problema, el objetivo, el paradigma, el enfoque y la selección de los
participantes. En la segunda fase, que enmarca a la recopilación de información, se
implementaron técnicas como la observación y la entrevista semiestructurada, lo cual proyectó
datos discretos sobre las manifestaciones emocionales y la práctica docente. La tercera fase,
enfoca el análisis, la categorización y la codificación a través del software Atlas.ti, que contribuyó
al rigor metodológico y a la triangulación. Por último, en la fase de interpretación, se anexaron
los hallazgos para comprender el sentido de las experiencias educativas y llegar a las conclusiones
conforme al objeto de investigación, asegurando de este modo la profundidad y validez del
proceso investigativo.

Los participaron de este estudio lo conforman siete docentes que imparten clases en
educación inicial, concretamente a niños de 4 y 5 años. Para la recolección de datos, se utilizó un
muestreo por conveniencia, debido a que se seleccionaron a las siete docentes que hicieron posible
la observación ininterrumpida de las clases y al entorno escolar. Esta modalidad de muestreo es
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relevante porque se efectúa una interacción directa con los actores principales del proceso
educativo (Fau y Vazquez, 2022). La muestra estuvo compuesta solamente por las profesoras
participantes, que brindaron datos significativos sobre las estrategias metodológicas que impulsan
la educación emocional y su influencia en el aprendizaje infantil.

En el marco de los elementos de categorización, la recolección de datos se llevó a efecto
con la aplicación combinada de técnicas e instrumentos que favorecieron el análisis mediante la
triangulación, respaldando la credibilidad del estudio. La técnica empleada fue una entrevista
semiestructurada dirigida a las siete docentes, con el propósito de indagar sobre la relación entre
las estrategias que utilizan en la educación para la gestión de las emociones de los infantes, y los
desafíos emocionales. Según Abbadi (2023), la triangulación es un recurso esencial en la
investigación cualitativa, pues permite comparar diferentes fuentes para una mayor comprensión
y profundización del fenómeno. En esta dirección, el análisis mediante esta técnica con su
instrumento, facilitó arribar a la interpretación de los resultados según las subcategorías del
estudio la recolección de información detallada de la realidad del aprendizaje de los niños en el
aula, y de esta manera se realizó una interpretación más exacta de los resultados confiables sobre
la influencia de la educación emocional en el aprendizaje infantil.

La ficha de observación permitió el registro sistemático de las expresiones emocionales
de los niños de 4 y 5 años y del comportamiento de las educadoras en el aula. Contiene
información contextual de la sesión y se divide en tres subcategorías: gestión emocional y
conductas prosociales, reconocimiento y expresión emocional, y aplicación de la educación
emocional por el profesor. Los registros se ejecutaron a través de anotaciones anecdóticas y
observaciones directas, lo que hizo posible la recopilación de información clara y enmarcada en
su contexto para estudiar la influencia de la educación emocional en el aprendizaje.

El procesamiento de datos se llevó a cabo utilizando el software ATLAS. ti, una
herramienta muy empleada en la investigación cualitativa por su potencial para la codificación,
organización y determinación de relaciones de gran volumen de información textual. Durante la
observación participaron 30 estudiantes que oscilan en las edades de 4 y 5 años. Rojas y Suárez
(2024), definen que el programa ATLAS. ti tiene la capacidad de aplicar procesos de codificación
axial, abierta y selectiva, que generan recursos visuales como nube de palabras, las cuales
proporcionan la exploración preliminar de patrones temáticos y la identificación de términos
comunes en cuanto a la relación de aspectos de la educación emocional de los niños y su
aprendizaje. Esta funcionalidad es esencial para fortalecer el análisis, debido a que proporciona
una aproximación a las definiciones frecuentes en el discurso de los participantes.

El procesamiento de datos se realizó siguiendo un flujo de trabajo sistemático: primero
se importaron las entrevistas al programa ATLAS. ti, luego se procedió a efectuar una lectura de
familiarización, después, se dividieron en unidades de significado tales como: estrategias
implementadas, regulación emocional, patrones de convivencia y se procedió a la codificación
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abierta, axial y selectiva para establecer las principales categorías para el análisis, tales como:
práctica pedagógica, influencia en la educación emocional y aprendizaje infantil, De forma
complementaria, se elaboraron las redes conceptuales para observar la relación entre el
aprendizaje de los niños de 4 a 5 años y la educación emocional. Por último, se revisaron y
ajustaron la categoría y las redes para garantizar la profundidad, coherencia y rigurosidad de la
interpretación del estudio.

El estudio se llevó a efecto con estricta observancia de las normas éticas específicas de
las instituciones educativas. Se logró conseguir el consentimiento informado de las educadoras
que participaron, a quieres se les explicó correctamente la finalidad de la investigación, el uso de
la información, los procedimientos y su participación voluntaria, asegurando el derecho a retirarse
en cualquier instante. Asimismo, se garantizó la confidencialidad y el anonimato de los datos a
través del empleo de códigos para distinguir a las participantes, previniendo así que se divulgue
la información institucional o personal. La investigación fue aprobada por el comité de ética
correspondiente, lo que avaló el cumplimiento de los principios de beneficencia, respeto y
responsabilidad, garantizando que no causará peligros a los participantes ni que haya afectación
en el desarrollo de las actividades escolares.

RESULTADOS

Las categorías de esta investigación surgieron a través de un análisis inductivo,
característico del enfoque cualitativo, utilizando la codificación abierta en las entrevistas dirigidas
a las maestras del estudio. Durante una primera fase, se dividieron los discursos en unidades de
significado, lo que ayudó en la determinación de ideas, patrones recurrentes y expresiones
vinculados a la educación emocional y el aprendizaje. Posteriormente, estos códigos preliminares
fueron agrupados y comparados de acuerdo con su semejanza conceptual, lo cual hizo posible la
creación gradual de categorías que emergieron de los datos y no de hipótesis anteriores. Este
procedimiento facilitó la comprensión de los significados que las participantes dieron a sus
experiencias pedagógicas, lo cual reforzó el rigor metodológico y la coherencia del estudio.

Los resultados de la entrevista permitieron afirmar que las maestras consideran que la
educación emocional es clave para el aprendizaje de los niños entre 4 y 5 años. Indican que las
dificultades más importantes de los niños de 4 a 5 años están vinculadas con su autorregulación
emocional, como el enojo y la frustración, que repercuten en su participación y atención en el
proceso de aprendizaje; así como, en la convivencia con sus pares en el aula. Al respecto, según
Flores et al. (2025), plantean que los procesos emocionales tienen una influencia directa en la
toma de decisiones, la memoria y la motivación. A pesar de que las siete docentes utilizan recursos
lúdicos, diálogos y juegos para promover la expresión emocional; no obstante, concuerdan en que
estas acciones no siempre se ejecutan de forma continua y planificada, lo cual disminuye su
influencia educativa.
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Figura 1

Resultados de la entrevista semiestructurada dirigida a las siete docentes

Los hallazgos del estudio en relación al objetivo general, revelan que la educación
emocional tiene un lugar importante en la práctica docente, pero todavía necesita más
organización y sistematicidad. Se notó que los maestros emplean diferentes métodos, como la
utilización de marionetas, ilustraciones, frases asertivas y actividades de comunicación verbal,
con el fin de asistir a los pequeños en la identificación y expresión de sus emociones. No obstante,
estas acciones no siempre están organizadas en un proceso planeado, lo cual restringe su efecto
en el desarrollo emocional del alumnado. Los niños, por otra parte, expresan emociones
regularmente, especialmente frustración y anhelo de atención, lo cual demuestra que es necesario
reforzar las habilidades de autorregulación. Asimismo, la interacción con los compañeros y el
ambiente del aula tienen una influencia directo en la conducta emocional. Aunque su participación
es todavía desigual, el involucramiento de los padres se presenta como un factor importante. Estos
descubrimientos, en su totalidad, posibilitaron entender lo complicado que resulta gestionar las
emociones en el ambiente escolar.

De igual manera, la aplicación de este instrumento reveló en base al objetivo específico
sobre la caracterización en la gestión, expresión y manejo de las emociones que, la intervención
del docente es crucial para que los niños de 4 y 5 años puedan manifestar sus emociones de
diversas maneras, esencialmente por medio de la comunicación verbal, conductas y gestos en el
transcurso de la jornada escolar. Se constató que algunos niños identifican y expresan sus
emociones de manera apropiada, pero otros tienen problemas con el manejo y la regulación
emocional, particularmente en situaciones de conflicto o frustración. En estas circunstancias, la
intervención de los docentes en el proceso de enseñanza aprendizaje se consolida como un
elemento determinante en la educación inicial ecuatoriana.

Los resultados en relación al objetivo específico 2 muestran que, aunque se efectúen
ciertas prácticas y dinámicas pedagógicas en el aula para fortalecer el desarrollo socioemocional,
estas se implementan de forma poco sistemática y aislada. Se detectó el uso de actividades lúdicas,
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juegos, diálogos y cuentos para tratar las emociones, no obstante, estas prácticas no corresponden
a una planificación organizada ni a metas definidas de educación emocional. Asimismo, la
expresión emocional y la gestión de conflictos dependen en gran parte de las intervenciones
inmediatas de las maestras, lo cual restringe el desarrollo de competencias empáticas y de
autorregulación en los niños. Este escenario pone de manifiesto la necesidad de fortalecer e
integrar deliberadamente las dinámicas socioemocionales a fin de asegurar un desarrollo
emocional sostenido y coherente en el ámbito educativo.

En cuanto a los hallazgos proveniente de la ficha de observación, se evidenció que los
niños expresan una variedad de emociones en las actividades diarias del aula, particularmente en
el juego y cuando interactúan con sus compañeros. Se observó que algunos son capaces de
expresar y reconocer sus emociones a través de gestos o palabras, pero otros reaccionan
impulsivamente frente a situaciones de frustración o conflicto, lo cual requiere la guía de la
maestra. Estos resultados están vinculados con lo que Manobanda y Bonilla (2025) han indicado
que el cerebro de los niños en esta edad está en pleno desarrollo y que las diferentes áreas
cerebrales empiezan a coordinarse, lo cual justifica los problemas de regulación emocional
característico de esta fase del desarrollo.

Figura 2

Resultados de la observación

A partir de este instrumento aplicado y en base al objetivo específico 3 que enmarca la
relación entre la educación emocional y su influencia en el aprendizaje de los niños, se evidencia
que la inestabilidad en la autorregulación ha demostrado ser un obstáculo importante en la
adquisición del conocimiento. Se ha observado que, cuando un niño no puede expresar sus
emociones como la ansiedad o la frustración, su capacidad de atención se ve bloqueada, lo que
impide procesar instrucciones y desarrollar nuevas habilidades. En esta línea, la relevancia de la
educación emocional se encuentra en que no constituye un complemento del currículo, sino el
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fundamento esencial del aprendizaje significativo; la falta de equilibrio socioemocional antes de
una clase afecta el desarrollo cognitivo, por consiguiente, es factible transitar de una enseñanza
reactiva a una organizada y sistemática.

La investigación proyectó que, aunque la educación emocional tiene un efecto positivo
en la práctica docente, su incidencia en el aprendizaje de los niños está gravemente restringido
por la ausencia de sistematicidad y planificación pedagógica. Se observó que las educadoras
aplican métodos valiosos (ilustraciones y marionetas) de manera aislada, sin incorporarlas a un
proceso estructurado y constante. Una planificación desorganizada y limitada en educación
emocional en profundidad, conlleva a que los progresos en la convivencia y la autorregulación
sen inestables y parciales. Así pues, a pesar de que la práctica actual es útil en momento
específicos, no es suficiente para generar trasformaciones duraderas en su desarrollo integral.

Figura 3

Resultados de la triangulación
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Los hallazgos de la triangulación son provenientes de la integración de los datos
recogidos de las fichas de observación, las entrevistas semiestructuradas a las educadoras y el
marco conceptual. Las entrevistas permitieron confirmar lo que las maestras percibían acerca del
uso de materiales didácticos emocionales, las dificultades en la gestión emocional y la influencia
positivo en el aula; estas apreciaciones se confrontaron con las observaciones directas, que
revelaron reacciones ante la frustración, interacciones niño - niño y estrategias implementadas en
circunstancias reales. Además, los dos instrumentos se vincularon con las teorías de Vygotsky y
Piaget, corroborando que existe una relación directa entre el aprendizaje y la educación
emocional. En síntesis, la triangulación mostró la brecha entre la práctica y la teoría, la factibilidad
de un enfoque sistemático de educación emocional y mejoras en la autorregulación, convivencia
y atención.

La triangulación permitió contrastar las percepciones de las docentes participantes en el
estudio en cuanto a los comportamientos emocionales de los niños. El proceso corroboró que las
dificultades emocionales indicadas por las educadoras se manifiestan en la práctica del aula y que
la educación emocional influye directamente en la convivencia entre los infantes y en el
aprendizaje. Así, al triangularse se logró una comprensión holística del fenómeno y se evidenció
la necesidad de aplicar de manera sistemática estrategias en Educación Emocional.

Los datos muestran que la educación emocional tiene un papel fundamental en las
dinámicas del aula, pero su aplicación es todavía incompleta y depende mayormente de los
esfuerzos individuales de cada docente. Se observó que los niños sienten una gran diversidad de
emociones, por ejemplo: enojo, tristeza, felicidad o frustración; sin embargo, no siempre son
capaces de identificarlas o manejarlas correctamente. El maestro emplea juegos, estrategias
verbales y diálogos dirigidos para respaldar este proceso; no obstante, estas prácticas carecen de
criterios definidos o un plan determinado. Se notó, además, que los conflictos entre pares dan
lugar a expresiones emocionales intensas. Esto demuestra la importancia de mejorar la educación
emocional para optimizar el clima del aula y la convivencia.

Además, los registros anecdóticos indican que los niños reaccionan de formas diferentes
a estímulos externos y tareas académicas, evidenciando niveles variables de empatía, control
emocional e impulsividad. Si bien hay quienes pueden expresar sus emociones con más claridad,
otros necesitan un mayor acompañamiento para entender sus propios estados de ánimo y los de
los demás. El maestro, aunque utiliza distintas actividades y recursos, todavía tiene restricciones
para incorporar la educación emocional en su práctica cotidiana de manera regular.

Estos resultados, en su totalidad, demuestran que el desarrollo emocional tiene una
influencia directa en los comportamientos emocionales y el aprendizaje de los niños del estudio.
Por lo tanto, la planificación pedagógica de las educadoras debe estar debidamente estructurada
sobre una base transversal que es la educación emocional, resaltando que las estrategias tienen
que ser diseñadas meticulosamente en función de sus necesidades emocionales características
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evolutivas y entornos socioculturales, a fin de propiciar un clima emocional positivo, un
aprendizaje significativo y un óptimo desarrollo integral.

DISCUSIÓN

En relación con el objetivo general de analizar la influencia de la educación emocional
en el aprendizaje. Los hallazgos indican que los profesores utilizan tácticas como marionetas,
ilustraciones y frases asertivas para abordar las emociones, pero no de manera sistemática. Esta
desorganización restringe la profundidad de la educación socioemocional, lo que valida
parcialmente la hipótesis de que la educación emocional tiene un efecto en el rendimiento; no
obstante, necesita estructura para ser realmente eficaz. Boconzaca y otros (2025), Mendoza y
otros (2024) indican que, para producir cambios reales en el desarrollo de los niños, la educación
emocional debe ser constante y planificada. Se confirma, al comparar estos hallazgos con
investigaciones anteriores, que el desarrollo emocional no sucede de manera espontánea, sino que
requiere un apoyo docente continuo. Desde un punto de vista reflexivo, esto demuestra que la
práctica vigente es funcional, aunque no suficiente y que la influencia educativa solo se fortalece
si está bien diseñada pedagógicamente.

Respecto al objetivo de caracterizar la situación emocional de los niños, se notó que
demuestran a menudo frustración y necesidad de atención, lo que indica problemas en la
autorregulación. Estos descubrimientos corroboran la hipótesis de que la ausencia de
competencias emocionales restringe su convivencia y aprendizaje. Asimismo, se contraponen a
la evidencia que señala que para lograr el éxito académico en edades tempranas es fundamental
la autorregulación, como lo sugieren Sarango et al. (2025), Sarango y otros (2025), quienes
subrayan que el manejo emocional predice el rendimiento escolar. Los hallazgos indican que, si
bien los niños identifican emociones fundamentales, todavía no tienen métodos para gestionarlas
de manera independiente. Esto indica, de manera reflexiva, la necesidad de intervenciones sólidas
que fortalezcan el control emocional y optimicen la interacción entre compañeros.

Se estableció que los maestros utilizan observaciones, entrevistas y actividades
específicas para determinar el estado emocional de los niños en cuanto al objetivo de identificar
prácticas pedagógicas. No obstante, la formación de los docentes continúa siendo insuficiente, lo
cual confirma la hipótesis de que las prácticas mejoran cuando se apoyan en una capacitación
especializada y continua. Flores y otros (2025) indica que para liderar de manera apropiada el
desarrollo socioemocional, es esencial que el maestro esté preparado emocionalmente. La
comparación con otras investigaciones revela que la efectividad de la educación emocional está
sujeta a la competencia conceptual del docente y a la coherencia en sus métodos, como enfatiza
Delgado y otros (2025) al señalar que solo es eficaz la intervención del profesor cuando responde
a un enfoque sistemático. Este estudio nos invita a pensar acerca de la importancia de fortalecer
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la capacitación docente, ya que su intervención apropiada mejora la convivencia, la empatía y el
involucramiento de los niños.

Frente al objetivo de relacionar la educación emocional con el aprendizaje, las
observaciones muestran que los niños sienten emociones como la frustración, la tristeza o el enojo
sin poder controlarlas de manera apropiada, y que los conflictos entre compañeros aumentan estas
reacciones. Esto concuerda con lo que Monar y otros (2025) ha indicado, quien subraya que la
autorregulación es un elemento esencial para el aprendizaje de los niños, apoyando de este modo
la noción de que el desarrollo emocional tiene una influencia directa en el comportamiento y el
rendimiento en la escuela. Asimismo, la ausencia de un planteamiento pedagógico estructurado
restringe el avance en términos socioemocionales, tal como Vargas, (2024) sostiene y como
también confirman investigaciones anteriores al ser comparadas con estos resultados.
Reflexionando, esta situación evidencia que la educación emocional no solo potencia el
aprendizaje, sino que además es esencial para un desarrollo completo y para conservar un
ambiente escolar armonioso.

CONCLUSIONES

Los resultados según el objetivo general del estudio, el cual es analizar la influencia de la
educación emocional en el aprendizaje de los niños de 4 a 5 años en una institución educativa de
educación inicial ecuatoriana revelaron que la educación emocional, tiene una estrecha relación
en el aprendizaje. Los niños que desarrollan habilidades emocionales básicas, según la evidencia,
aumentan su participación, atención y reacción frente a las tareas académicas. No obstante, la
ausencia de una planificación organizada en la práctica pedagógica reduce el alcance de estas
iniciativas. Esto demuestra que la educación emocional debe llevarse a cabo a través de procesos
deliberados y constantes. Por lo tanto, es necesario que las instituciones educativas fortalezcan
programas formales en este ámbito.

En base al objetivo específico 1 fue posible la caracterización la situación actual de la
expresión, manejo y gestión de las emociones de los niños de 4 a 5 años en el entorno educativo
institucional. Se evidenció que presentan algunas dificultades para identificar, expresar y regular
sus emociones, lo cual tiene una influencia en su comportamiento y en la manera como se
relacionan con sus compañeros. Aunque los escolares identificas algunas emociones básicas, su
manejo sigue siendo restringido a causa de la escasa sistematicidad en el uso de estrategias
educativas emocionales en el aula. Esta situación evidencia que es factible consolidar prácticas
pedagógicas continuas que fomenten el desarrollo emocional como fundamente para favorecer
los procesos de aprendizaje y optimizar la convivencia

En relación al objetivo específico 2 se logró identificar las dinámicas y prácticas
pedagógicas que se llevan a cabo para el desarrollo socioemocional de los niños de 4 a 5 años, se
concluye que las estrategias aplicadas por las educadoras son reactivas y puntuales, usadas en
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contextos específicos de conducta o conflicto, más que como una segmentación de una
planificación de educación emocional A pesar de que se detectan acciones como la mediación, el
diálogo y la utilización de recursos lúdicos, estas no se anexan de forma permanente con los fines
curriculares, lo que restringe su influencia en el fortalecimiento de la empatía, la autorregulación
y la convivencia escolar en los comportamientos de los niños. Este hecho pone de manifiesta la
importancia de incorporar prácticas de educación emocional como eje transversal en el proceso
de enseñanza y aprendizaje.

En cuanto al logro del objetivo específico 3, fue posible establecer algunas relaciones en
cuanto a la situación de la educación emocional de los niños y su influencia en el aprendizaje de
los niños del estudio, se concluye que hay un vínculo estrecho entre el proceso de aprendizaje y
su desarrollo emocional. Algunos de los infantes con dificultades para la expresión emocional
libremente y natural y su autorregulación, tienden a tener poca participación, baja atención,
motivación y algunas dificultades para realizar las tareas académicas, mientras que aquellos que
reciben un acompañamiento emocional apropiado demuestran una mayor seguridad y disposición
para interactuar, aprender y resolver tareas. En efecto, se afirma que la educación emocional
influye de forma determinante en la motivación, atención y en la consolidación de los
aprendizajes.
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