Vol. 12/ Núm. 4 2025 pág. 963
https://doi.org/
10.69639/arandu.v12i4.1716
Impacto de la práctica odontológica en la salud
musculoesquelética.
Revisión sistemática
Impact
of dental practice on musculoskeletal health. Systematic review
Marcela López Romero

marcela.romero@umich.mx

https://orcid.org/0009-0003-4473-7573

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Morelia
-México
Cynthia
Ruíz Muzquiz
doc.crmuzquiz1985@outlook.com

https://orcid.org/0009
-0007-1535-0205
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Morelia-México

Gabriela López Torres

gabriela.lopez.torres@umich.mx

https://orcid.org/0009-0003-4256-0313

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Morelia-México

Artículo recibido: 18 septiembre 2025 -Aceptado para publicación: 28 octubre 2025

Conflicto de intereses: Ninguno por declarar

RESUMEN

Este estudio tuvo como objetivo analizar los factores de riesgo asociados al desarrollo de TME
en odontólogos mediante una revisión sistemática de la literatura reciente. Se incluyeron 19
artículos originales publicados en los últimos cinco años en inglés o español, que cumplieron con
los criterios establecidos. Los resultados mostraron una alta prevalencia de TME en odontólogos,
concentrándose en el cuello, la zona lumbar y los hombros. Los principales factores de riesgo
identificados correspondieron a los ergonómicos y posturales, seguidos de los organizacionales y
psicosociales, destacando la flexión cervical sostenida, las posturas asimétricas, el trabajo
continuo sin pausas y la falta de formación ergonómica. Asimismo, la edad, el sexo femenino, la
antigüedad laboral y el estrés se asociaron a mayor susceptibilidad. En conclusión, los TME en
odontología constituyen un problema multifactorial que requiere estrategias preventivas
integrales basadas en la ergonomía, la gestión adecuada de la carga laboral y la promoción del
autocuidado, con el fin de preservar la salud musculoesquelética y mejorar la sostenibilidad de la
práctica profesional.

Palabras clave: trastornos musculoesqueléticos, ergonomía dental, factores de riesgo
ocupacional, postura de trabajo, odontología
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ABSTRACT

Musculoskeletal
disorders (MSDs) represent one of the main occupational conditions in the dental
field,
derived from prolonged static postures, repetitive movements, and physical overload during
clinical
procedures. This study aimed to analyze the risk factors associated with the development
of
MSDs in dentists through a systematic review of recent literature. Nineteen original articles
published
in the last five years in English or Spanish that met the established criteria were
included.
The results showed a high prevalence of MSDs in dentists, concentrating in the neck,
lower
back, and shoulders. The main risk factors identified were ergonomic and postural,
followed
by organizational and psychosocial factors, highlighting sustained cervical flexion,
asymmetric
postures, continuous work without breaks, and lack of ergonomic training. Likewise,
age,
female sex, seniority, and stress were associated with greater susceptibility. In conclusion,
MSDs
in dentistry constitute a multifactorial problem that requires comprehensive preventive
strategies
based on ergonomics, appropriate workload management, and the promotion of self-
care,
in order to preserve musculoskeletal health and improve the sustainability of professional
practice.

Keywords:
musculoskeletal disorders, dental ergonomics, occupational risk factors, work
posture
, dentistry
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INTRODUCCIÓN

Los trastornos musculoesqueléticos (TME) relacionados con el trabajo constituyen uno de
los principales problemas de salud ocupacional en la odontología contemporánea. La práctica
clínica dental exige precisión, concentración visual y mantenimiento de posturas estáticas
prolongadas, generando sobrecarga biomecánica en cuello, espalda y extremidades superiores35,37.
Diversos estudios han documentado que estas condiciones, junto con la alta frecuencia de
movimientos repetitivos y la falta de pausas activas, incrementan significativamente el riesgo de
dolor crónico y limitaciones funcionales entre los profesionales del área2,24.

La exposición ergonómica derivada de posturas forzadas y la falta de alineación corporal
adecuada se ha identificado como un factor determinante en la aparición de TME. Investigaciones
recientes confirman que la flexión cervical sostenida y la inclinación del tronco durante los
procedimientos clínicos superan las tolerancias fisiológicas de los tejidos, favoreciendo la fatiga
muscular y el deterioro articular3,25. Aunque la incorporación de ayudas ópticas como las lupas
dentales ha demostrado mejorar la postura y reducir el esfuerzo cervical, su uso aún no está
generalizado en la práctica profesional29.

Por otro lado, se reconoce que la etiología de los TME en odontología es multifactorial.
Además de los aspectos ergonómicos, influyen las largas jornadas laborales, la carga de pacientes,
la falta de pausas, y factores individuales y psicosociales como el estrés, el sedentarismo o la
escasa formación en autocuidado10,26,27. En conjunto, la literatura evidencia una alta prevalencia
de TME en odontólogos de distintas regiones y algunos factores de riesgo, lo que resalta la
necesidad de estrategias preventivas integrales que combinen ergonomía física, gestión laboral y
bienestar personal33,34.

Factores ergonómicos y posturales en odontólogos

Los factores ergonómicos y posturales han sido ampliamente estudiados en la odontología
debido a la alta prevalencia de TME en este grupo profesional. La literatura muestra que los
odontólogos presentan una elevada incidencia de dolor y disfunción musculoesquelética,
principalmente en el cuello, región lumbar, hombros, espalda dorsal y muñecas1,2. Estas
afecciones están relacionadas con la exposición continua a posturas estáticas y forzadas, la
inclinación anterior y rotación del tronco, la elevación de hombros, la flexión prolongada de
cabeza y cuello, así como con los movimientos repetitivos finos de las manos durante los
procedimientos clínicos3-5.

El riesgo ergonómico se ve incrementado por el uso de instrumental no adaptado, la
disposición inadecuada del paciente y del equipo odontológico, y la tendencia a mantener
posiciones estáticas por más de 4 a 10 segundos, especialmente en la región cervical3-4. Los
análisis cinemáticos y herramientas de evaluación como RULA y REBA confirman que los
odontólogos pasan gran parte de su tiempo en posiciones de alto riesgo, alcanzando puntuaciones
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máximas en dichas escalas5-6. Asimismo, se ha evidenciado que la especialidad dental influye en
la magnitud del riesgo: la odontología general y la cirugía maxilofacial presentan mayor
exposición postural en comparación con la ortodoncia6.

El diseño del mobiliario odontológico, en particular el sillón dental, ha mostrado tener un
efecto limitado en la corrección postural; sin embargo, la evidencia señala que la adopción de
posturas simétricas y la educación ergonómica favorecen una práctica más saludable7. A pesar de
ello, la falta de formación ergonómica durante la etapa universitaria y la escasa implementación
de medidas preventivas, como las pausas activas y ejercicios de estiramiento, contribuyen a la
persistencia y cronicidad de los TME en la práctica clínica1,8.

Las intervenciones ergonómicas (incluyendo el uso de lupas de magnificación,
microscopios, programas de ejercicio físico y reorganización del entorno de trabajo) han
demostrado beneficios en la reducción del dolor y en la mejora de la función muscular, aunque la
evidencia sobre su efectividad a largo plazo aún es heterogénea9. De manera complementaria, los
programas de formación ergonómica basados en estándares internacionales como la ISO 11226 o
las guías de la European Society of Dental Ergonomics han mostrado reducir significativamente
la prevalencia de posturas inadecuadas, aunque persisten retos en su implementación sostenida10.

En síntesis, la evidencia respalda que la exposición crónica a posturas no fisiológicas, la
falta de pausas activas, la insuficiente formación ergonómica y la alta exigencia física de la
práctica odontológica son los principales factores relacionados con el desarrollo de TME. En
consecuencia, la educación continua en ergonomía y la implementación de medidas preventivas
se consolidan como estrategias fundamentales para reducir este riesgo ocupacional9.10.

Factores organizacionales y de carga laboral

Los factores organizacionales y de carga laboral en los servicios de salud, incluida la
odontología, impactan de forma directa la salud y el desempeño profesional. La duración
prolongada de los turnos, el alto número de pacientes por jornada, las pausas insuficientes y la
presión por productividad se asocian consistentemente con más estrés, fatiga, agotamiento
(burnout) y peor calidad del servicio11. La sobrecarga de trabajo (por horas totales e intensidad de
la actividad clínica) se relaciona con mayores demandas cuantitativas y emocionales, conflictos
de rol y menor satisfacción laboral, lo que eleva el riesgo de errores y eventos adversos11.

La falta de descansos programados y la presión por mantener altos ritmos de productividad
dificultan la recuperación física y mental, y aumentan la probabilidad de errores clínicos. Entre
las intervenciones recomendadas destacan el cumplimiento estricto de límites de horas de trabajo
y la implementación de pausas regulares12-13. Sin embargo, culturas organizacionales que
normalizan la sobrecarga y penalizan la solicitud de apoyo tienden a perpetuar el desgaste12.

Las condiciones del entorno (p. ej., iluminación inadecuada, ruido elevado y espacio físico
limitado) se han identificado como determinantes negativos para el bienestar y la seguridad
clínica. La exposición a ruido y luz intrusiva, junto con escaso control térmico o de espacio,
Vol. 12/ Núm. 4 2025 pág. 967
dificulta el descanso durante la jornada e incrementa la carga física y mental14. Además,
interrupciones frecuentes e infraestructura deficiente fragmentan las tareas y reducen la
percepción de control del trabajo, potenciando el estrés percibido y la presión del tiempo14-15.

En odontología, se ha descrito que la insatisfacción con las condiciones ergonómicas y la
baja influencia sobre la organización del trabajo se asocian con mayor percepción de carga y
menor control sobre la actividad clínica11, 16. De forma complementaria, déficits de personal y
recursos, y falta de apoyo organizacional, se vinculan con mayor burnout y menor bienestar17.

En conjunto, la evidencia respalda que una gestión inadecuada de la carga laboral (turnos
extensos, exceso de pacientes, pausas insuficientes y presión por productividad), junto con
condiciones ambientales subóptimas y escasa autonomía organizacional, constituye un conjunto
de factores clave que incrementa el riesgo de estrés, agotamiento y errores clínicos en el personal
de salud, incluidos los odontólogos11,12,14.

Factores individuales y psicosociales

Los factores individuales y psicosociales representan determinantes clave en la aparición y
evolución de los TME en profesionales sanitarios, incluidos los odontólogos. Entre las
características personales, la edad avanzada se asocia con mayor riesgo de TME, especialmente
en presencia de condiciones degenerativas, mientras que el sexo femenino muestra una
prevalencia más elevada de dolor musculoesquelético, con diferencias en localización e
intensidad del dolor18-19.

Asimismo, la condición física influye de manera decisiva: un índice de masa corporal
(IMC) elevado, la inactividad física, el tabaquismo y la presencia de comorbilidades como
obesidad, hipertensión, diabetes o dislipidemia incrementan significativamente el riesgo de TME
y limitaciones funcionales 18-20. De igual modo, los antecedentes médicos de dolor
musculoesquelético, cirugías previas o enfermedades crónicas constituyen predictores sólidos de
recurrencia y cronicidad19.

En el ámbito psicosocial, factores como el estrés laboral, la alta carga mental, la presión
por productividad, la baja satisfacción y control sobre el trabajo, el apoyo social insuficiente y los
conflictos interpersonales en el entorno clínico se correlacionan fuertemente con la aparición y
persistencia de TME 21. La presencia de síntomas depresivos y ansiosos, la baja autoeficacia y la
insatisfacción vital también aumentan la vulnerabilidad al dolor musculoesquelético multisitio y
persistente18,21.

Un factor modificable de gran relevancia es la formación ergonómica recibida. La falta de
educación y entrenamiento en ergonomía incrementa la exposición a riesgos posturales y
biomecánicos, mientras que la capacitación específica puede reducir la prevalencia de TME,
aunque su efectividad depende de la calidad y continuidad de la instrucción22.
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Por último, los factores sociodemográficos también influyen: un bajo nivel educativo, un
estatus socioeconómico desfavorable y la residencia en regiones con acceso limitado a servicios
de salud o de alta demanda física laboral aumentan la predisposición a TME19,21.

La evidencia indica que los factores individuales (edad, sexo, condición física, historial
médico), psicosociales (estrés, apoyo social, satisfacción laboral, salud mental) y
sociodemográficos interactúan de manera compleja y determinan el riesgo, la severidad y la
cronicidad de los TME en odontólogos y otros profesionales de la salud.

MATERIALES Y MÉTODOS

La presente investigación se desarrolló bajo el enfoque de una revisión sistemática de la
literatura, siguiendo las directrices de la declaración PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items
for Systematic Reviews and Meta-Analyses), con el objetivo de garantizar la transparencia,
exhaustividad y reproducibilidad del proceso de búsqueda, selección y análisis de los artículos.
La estrategia utilizada fue a través de la búsqueda bibliográfica en la base de datos PubMed,
seleccionada por su amplio alcance en literatura biomédica y odontológica. Se empleó la ecuación
MeSH combinada con operadores booleanos de la siguiente manera: (((working) AND (dentists))
AND (posture)). El uso de los operadores booleanos AND permitió refinar la búsqueda para
identificar exclusivamente estudios que relacionaran el trabajo clínico de odontólogos con
factores posturales. Para estructurar la búsqueda y selección de los estudios incluidos, se aplicó
la estrategia PICOS: P (Población): Odontólogos, higienistas, asistentes y estudiantes de
odontología, I (Exposición): Factores ocupacionales y ergonómicos asociados a TME (posturas
forzadas, movimientos repetitivos, largas jornadas, uso de instrumentos, etc.), C (Comparación):
Profesionales con y sin exposición o intervención ergonómica; distintos niveles de experiencia o
especialidad, O (Resultados): Prevalencia, severidad o riesgo de TME, y su relación con variables
posturales, laborales y personales y S (Tipo de estudio): Estudios observacionales, experimentales
y revisiones sistemáticas publicados entre 2020 y 2025.

Proceso de selección

La búsqueda inicial arrojó un total de 253 artículos. Tras la eliminación de estudios
anteriores al 2020 (186) y la revisión de títulos (32) y resúmenes, se excluyeron aquellos que no
cumplían con los criterios (16). Posteriormente, se revisó el texto completo de los estudios
elegibles, aplicando los criterios de PICOS.

El proceso de selección se representa mediante el diagrama de flujo PRISMA (Figura 1),
en el que se muestran las fases de identificación, cribado, elegibilidad e inclusión final.
Vol. 12/ Núm. 4 2025 pág. 969
Figura 1

Flujograma de PRISMA

RESULTADOS

De los 19 estudios incluidos en la revisión, nueve (47%) se centraron en los factores
ergonómicos y posturales, mostrando que las posturas forzadas, la inclinación prolongada del
cuello y la falta de pausas activas son las principales causas de los TME en odontólogos. Cinco
estudios (26%) abordaron los factores organizacionales y de carga laboral, destacando el impacto
de las largas jornadas, el número de pacientes atendidos y la presión por productividad en la fatiga
y el dolor musculoesquelético. Los cinco estudios restantes (26%) analizaron los factores
individuales y psicosociales, entre los que se incluyen la edad, el sexo, la experiencia profesional
y los hábitos de ejercicio, los cuales también influyen significativamente en la aparición y
severidad de los TME. En conjunto, los hallazgos confirman la naturaleza multifactorial del riesgo
musculoesquelético en la práctica odontológica.

El estudio de Bracciale et al., determinó la prevalencia de TME en odontólogos y su
relación con factores laborales. Mediante una encuesta a profesionales, se identificó alta
frecuencia de dolor en cuello, espalda y hombros, más marcada en quienes tenían mayor
antigüedad y largas jornadas. Se concluyó que los TME son comunes y están asociados a posturas
forzadas y sobrecarga laboral, en dentistas con más de 20 años de práctica, siendo los
endodoncistas los más afectados, recomendándose medidas ergonómicas preventivas23.