Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 919
https://doi.org/
10.69639/arandu.v13i1.1953
Factores de Riesgo Asociados a Infecciones Vaginales en
Mujeres Universitarias de la Universidad Nacional de
Chimborazo

Risk
Factors Associated with Vaginal Infections in University Women at the National
University
of Chimborazo
Mayra Alexandra Anilema Yautibug

lilianilema12@hotmail.es

https://orcid.org/0009
-0006-8158-9655
Universidad
Nacional de Chimborazo
Norma
Susana Chávez Villagómez
susana.chavez@unach.edu.ec

https://orcid.org/0000
-0002-6538-7491
Universidad
Nacional de Chimborazo
Artículo recibido: 10 diciembre 2025 -Aceptado para publicación: 18 enero 2026

Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.

RESUMEN

Introducción: Las infecciones vaginales constituyen una de las principales causas de consulta
ginecológica y representan un problema de salud pública por su elevada prevalencia y recurrencia,
especialmente en mujeres jóvenes en edad reproductiva. Objetivo: El objetivo del presente estudio
fue determinar los factores de riesgo asociados a infecciones vaginales en mujeres universitarias
de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Chimborazo. Metodología:
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte transversal. La muestra estuvo
conformada por 124 estudiantes universitarias, a quienes se les aplicó una encuesta estructurada
para la identificación de factores sociodemográficos, conductuales y antecedentes ginecológicos,
además de la toma de muestras cervicales para el análisis microbiológico. Los datos fueron
procesados mediante Microsoft Excel y analizados estadísticamente con el software IBM SPSS,
utilizando estadística descriptiva. Resultados: Los resultados evidenciaron que la mayoría de las
participantes inició su vida sexual entre los 18 y 22 años y más de la mitad reportó haber tenido
dos o más compañeros sexuales. Un porcentaje significativo no utilizaba métodos
anticonceptivos, mientras que el preservativo fue el método más empleado. En cuanto a la
prevalencia de infecciones vaginales, Gardnerella vaginalis fue el microorganismo más
frecuentemente identificado, seguido por Candida albicans y las infecciones mixtas.
Conclusiones: Las infecciones vaginales presentan una elevada prevalencia en mujeres
universitarias, asociándose principalmente a factores conductuales como el inicio temprano de la
vida sexual, el número de compañeros sexuales y el uso inadecuado de métodos anticonceptivos.
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Estos hallazgos resaltan la necesidad de fortalecer programas de educación sexual, prevención y
promoción de la salud ginecológica en el ámbito universitario.

Palabras
claves: infecciones vaginales, prevalencia, factores de riesgo, candidiasis
vulvovaginal
, microbiota vaginal
ABSTRACT

Introduction
: Vaginal infections are one of the main causes of gynecological consultation and
represent
a public health problem due to their high prevalence and recurrence, especially among
young
women of reproductive age. Objective: The objective of this study was to determine the
risk
factors associated with vaginal infections in university women from the Faculty of Health
Sciences
at the National University of Chimborazo. Methodology: An observational, descriptive,
cross
-sectional study was conducted. The sample consisted of 124 university students, to whom
a
structured questionnaire was applied to identify sociodemographic factors, behavioral
characteristics,
and gynecological history, in addition to the collection of cervical samples for
microbiological
analysis. Data were processed using Microsoft Excel and statistically analyzed
with
IBM SPSS software, applying descriptive statistics. Results: The results showed that most
participants
initiated their sexual life between 18 and 22 years of age, and more than half reported
having
had two or more sexual partners. A significant proportion did not use contraceptive
methods,
while condoms were the most commonly used method. Regarding the prevalence of
vaginal
infections, Gardnerella vaginalis was the most frequently identified microorganism,
followed
by Candida albicans and mixed infections. Conclusions: Vaginal infections show a high
prevalence
among university women, mainly associated with behavioral factors such as early
initiation
of sexual activity, number of sexual partners, and inadequate use of contraceptive
methods.
These findings highlight the need to strengthen sexual education programs, prevention
strategies,
and the promotion of gynecological health within the university setting.
Keywords: vaginal infections, prevalence, risk factors, vulvovaginal candidiasis, vaginal
microbiota

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INTRODUCCIÓN

Las infecciones vaginales constituyen una de las principales causas de consulta
ginecológica a nivel mundial y representan un problema de salud pública relevante debido a su
alta prevalencia, recurrencia y repercusiones sobre la salud reproductiva y la calidad de vida de
las mujeres en edad fértil. Estas infecciones afectan de manera particular a mujeres jóvenes y
sexualmente activas, entre ellas la población universitaria, quienes presentan condiciones
biológicas, conductuales y sociales que pueden incrementar su vulnerabilidad frente a este tipo
de patologías¹.

Desde el punto de vista clínico, las infecciones vaginales comprenden un conjunto de
entidades caracterizadas por la alteración del ecosistema vaginal normal, el cual se encuentra
predominantemente colonizado por lactobacilos productores de ácido láctico. Esta microbiota
desempeña un rol protector fundamental al mantener un pH ácido que inhibe la proliferación de
microorganismos patógenos. Cuando este equilibrio se altera, se favorece el crecimiento de
agentes infecciosos responsables de cuadros como la vaginosis bacteriana, la candidiasis
vulvovaginal y la tricomoniasis, consideradas las formas más frecuentes de vaginitis infecciosa².

Diversos factores de riesgo han sido asociados al desarrollo de infecciones vaginales. Entre
los más relevantes se describen los cambios hormonales propios del ciclo menstrual, el uso de
anticonceptivos hormonales, la administración frecuente o inadecuada de antibióticos, las
prácticas sexuales sin protección, el inicio temprano de la vida sexual y determinados hábitos de
higiene íntima. Estos factores pueden modificar directa o indirectamente el pH vaginal, alterar la
microbiota normal y facilitar la colonización por microorganismos patógenos³.

En el contexto universitario, las mujeres jóvenes enfrentan condiciones particulares que
pueden incrementar el riesgo de infecciones vaginales, tales como el estrés académico, cambios
en los patrones de sueño, modificaciones en la alimentación, limitada educación en salud sexual
y reproductiva, así como barreras en el acceso oportuno a servicios de salud. A ello se suman
factores sociodemográficos como la edad, el estado civil, el nivel socioeconómico y el lugar de
procedencia, los cuales influyen significativamente en la aparición y recurrencia de estas
infecciones.

En América Latina, y específicamente en Ecuador, la información científica relacionada
con la prevalencia y los factores de riesgo asociados a infecciones vaginales en mujeres
universitarias es limitada, lo que dificulta el diseño de estrategias preventivas focalizadas en este
grupo poblacional. La mayoría de los estudios existentes se centran en población general o en
mujeres embarazadas, dejando un vacío de conocimiento en mujeres jóvenes no gestantes que
cursan estudios superiores, a pesar de constituir un grupo etario altamente expuesto.

En este sentido, resulta fundamental generar evidencia científica local que permita
identificar los factores de riesgo asociados a infecciones vaginales en mujeres universitarias de la
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Universidad Nacional de Chimborazo, con el fin de contribuir al desarrollo de programas de
prevención, promoción de la salud y educación sexual basados en evidencia. El presente estudio
busca aportar información relevante que permita fortalecer las intervenciones en salud
ginecológica dentro del ámbito universitario, promoviendo una atención integral, oportuna y
contextualizada a las necesidades reales de esta población. Hasta el momento, no se dispone de
estudios publicados que analicen estos factores en población universitaria de la región central del
Ecuador.

MATERIALES Y MÉTODOS

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y de corte transversal en estudiantes
mujeres de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Chimborazo. La
población de estudio estuvo conformada por mujeres universitarias en edad reproductiva, de las
cuales se seleccionó una muestra de 124 estudiantes a quienes se les tomó muestras cervicales
para el análisis correspondiente.

La recolección de datos se efectuó mediante la aplicación de una encuesta estructurada,
orientada a obtener información sociodemográfica, antecedentes ginecológicos y factores de
riesgo asociados a infecciones vaginales. El procesamiento de la información se realizó
inicialmente en Microsoft Excel y posteriormente en el software estadístico IBM SPSS, donde se
aplicaron técnicas de estadística descriptiva para el análisis de los datos.

El estudio se desarrolló respetando los principios éticos de confidencialidad, anonimato y
consentimiento informado, garantizando el uso de la información exclusivamente con fines
académicos y científicos.

RESULTADOS

Figura 1

Edad de inicio de relaciones sexuales (n=124)

Análisis e interpretación

Los hallazgos respecto a la edad de inicio de la actividad sexual revelan una concentración
predominante en el rango comprendido entre los 18 y 22 años, abarcando a más de dos tercios de
la población universitaria analizada. En contraposición, los grupos etarios de inicio tardío
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presentan una frecuencia significativamente menor, lo que sitúa la transición hacia la vida
reproductiva activa en la etapa de ingreso y permanencia en los niveles iniciales de la educación
superior, este patrón sugiere que el entorno universitario coincide con un periodo de
vulnerabilidad biológica y conductual acentuada. La prevalencia en este rango etario refleja una
exposición activa en una etapa donde la maduración de los hábitos preventivos y la estabilidad de
la microbiota vaginal aún se encuentran en proceso de consolidación. La identificación de este
grupo mayoritario es determinante, pues indica una ventana de riesgo específica que requiere
atención clínica preventiva.

Estos resultados guardan una estrecha relación con lo reportado por Marrazzo y Martin ,
quienes señalan que el inicio de la vida sexual en la adultez temprana se asocia frecuentemente
con una mayor susceptibilidad a desbalances vaginales debido a la inestabilidad del ecosistema
microbiano. A diferencia de lo observado en poblaciones de mayor edad, el predominio de este
comportamiento en las estudiantes de la Universidad Nacional de Chimborazo resalta la necesidad
de fortalecer las estrategias de educación sexual desde los primeros semestres. Esto es relevante
para mitigar la progresión hacia cuadros infecciosos recurrentes que puedan comprometer la salud
reproductiva a largo plazo.

Un punto crítico de comparación reside en el inicio de la actividad sexual y su impacto en
la estabilidad de la microbiota. Los resultados indican que el rango de 18 a 22 años es el periodo
de mayor incidencia infecciosa, lo cual se alinea con la investigación de Lewis y colaboradores¹⁸,
quienes argumentan que el microbioma vaginal durante la adultez temprana es particularmente
susceptible a cambios externos debido a la transición hacia una vida reproductiva activa. No
obstante, al comparar esta población con los hallazgos de Marrazzo y Martin¹⁶, surge un matiz
relevante: mientras estos autores asocian la cervicitis y la vaginosis principalmente a la falta de
uso de métodos de barrera, en la muestra de la UNACH existe una fracción considerable que, aun
utilizando preservativos, presenta disbiosis. Esto sugiere que otros factores, como el estrés
universitario o la alteración del pH por hábitos de higiene, podrían estar jugando un papel más
determinante que la sola protección mecánica.

Figura 2

Número de compañeros sexuales reportados por las estudiantes (n=124)
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Análisis e interpretación

El análisis del comportamiento sexual de la población de estudio refleja una tendencia hacia
la monogamia sucesiva, con una mayoría de participantes que reportan un solo compañero sexual
en el último año. No obstante, se identifica un segmento relevante de estudiantes que declaran
haber tenido dos o más compañeros, lo que introduce una variable de exposición diferencial en la
dinámica de la salud vaginal dentro de la comunidad universitaria.

Esta distribución sugiere que, si bien la mayoría mantiene conductas de bajo riesgo
aparente, la presencia de múltiples compañeros sexuales en una fracción de la muestra incrementa
las probabilidades de alteración en la homeostasis del ecosistema vaginal. Este factor no solo se
vincula con la transmisión de agentes patógenos, sino también con el intercambio constante de
microbiota, lo cual puede desencadenar desequilibrios significativos en el pH cervical. La
identificación de estas variaciones en el número de compañeros es vital para estratificar el riesgo
de recurrencia en las infecciones detectadas.

En cuanto al comportamiento sexual, la relación entre el número de compañeros y la salud
vaginal presenta contrastes interesantes. El estudio refleja que la pluralidad de compañeros
incrementa el riesgo, lo cual es validado por Peebles et al¹⁹, quienes establecen una correlación
directa entre la exposición a múltiples parejas y la alteración del ecosistema vaginal. Sin embargo,
autores como Torrone et al²⁰ sugieren que incluso en relaciones monógamas, el intercambio
recurrente de fluidos y la fricción mecánica pueden desencadenar episodios de candidiasis o
vaginosis. Al contrastar esta teoría con los datos obtenidos, se observa que el riesgo en las
universitarias no es exclusivo de conductas de alta exposición, sino que parece estar influenciado
por una susceptibilidad biológica de base, potenciada por factores de autocuidado que ameritan
mayor exploración clínica.

Figura 3

Distribución del uso de métodos anticonceptivos(n=124)

Análisis e interpretación

El perfil anticonceptivo de las universitarias encuestadas muestra una marcada preferencia
por métodos de barrera y anticonceptivos orales, aunque persiste un porcentaje de la población
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que no utiliza ningún mecanismo de protección o planificación. Esta distribución de métodos no
solo refleja las decisiones reproductivas de las estudiantes, sino que establece un marco de
interacción directa con la estabilidad del microambiente vaginal.

La predominancia del uso de preservativos es un factor protector relevante; no obstante, la
presencia de métodos hormonales y la carencia de protección en ciertos casos sugieren variaciones
críticas en la homeostasis cervical. El uso de anticonceptivos hormonales, por ejemplo, puede
modificar la viscosidad del moco y los niveles de glucógeno, influyendo indirectamente en la
proliferación del microbiota lactobacilar. Por lo tanto, la elección del método anticonceptivo no
debe verse solo como una medida preventiva de embarazo, sino como un factor determinante en
la susceptibilidad o resistencia frente a la colonización de patógenos oportunistas.

La influencia de los métodos anticonceptivos también genera un debate necesario entre los
autores citados. Gallo y colaboradores²¹ sostienen que los anticonceptivos de barrera son el
estándar de oro para la preservación de la homeostasis vaginal. En contraposición, la presente
investigación identificó casos donde el uso de métodos hormonales se correlacionó con una mayor
persistencia de Candida albicans. Este hallazgo se vincula con la teoría de Muzny y Schwebke¹⁴,
quienes plantean que los cambios en los niveles de glucógeno cervical inducidos por hormonas
exógenas facilitan la colonización fúngica. Esta comparación es vital, pues demuestra que la
elección anticonceptiva en las universitarias debe ser guiada no solo por la eficacia reproductiva,
sino por el impacto individual en su microambiente vaginal, un aspecto que a menudo se descuida
en la consulta ginecológica convencional.

Figura 4

Prevalencia de infecciones vaginales según diagnóstico microbiológico (n=124)

Análisis e interpretación

El diagnóstico microbiológico de las muestras cervicales revela una distribución
heterogénea de microorganismos, con un claro predominio de Gardnerella vaginalis sobre otros
agentes patógenos detectados. Este hallazgo posiciona a la vaginosis bacteriana como la afección
clínica más recurrente en la población universitaria analizada, superando de manera significativa
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la incidencia de candidiasis vaginal y de infecciones de origen mixto. Por su parte, la presencia
de un grupo considerable de estudiantes con resultados negativos para infección establece un
punto de contraste directo, subrayando la coexistencia de estados de equilibrio y disbiosis dentro
del mismo entorno académico.

La alta frecuencia de Gardnerella vaginalis no solo indica la presencia de un patógeno
aislado, sino que evidencia una alteración estructural en el ecosistema vaginal, caracterizada por
la pérdida de la dominancia de los lactobacilos protectores y el consecuente incremento del pH.
Este desbalance sugiere una vulnerabilidad biológica importante en las participantes, donde la
transición de una microbiota sana a una patogénica parece estar facilitada por los factores de
riesgo previamente identificados. Por lo tanto, el predominio de este microorganismo es un
indicador clave de la necesidad de intervenciones que prioricen la restauración de la homeostasis
vaginal para prevenir complicaciones ginecológicas de mayor complejidad.

El estudio de las infecciones vaginales en la población de la Universidad Nacional de
Chimborazo permite identificar una dinámica epidemiológica compleja, donde factores
conductuales y biológicos convergen para determinar la salud ginecológica. Al contrastar los
hallazgos con la literatura internacional, se observa una clara tendencia hacia la prevalencia de la
vaginosis bacteriana, con un predominio marcado de Gardnerella vaginalis. Esta realidad
microbiológica coincide con lo postulado por Kenyon y Osbak¹³, quienes sostienen que esta
afección es la disbiosis más frecuente en mujeres en edad reproductiva a nivel global. Sin
embargo, mientras que estos autores ponen énfasis en la variabilidad geográfica, la presente
investigación demuestra que, en el contexto universitario local, la recurrencia de este agente
supera las expectativas regionales, sugiriendo una vulnerabilidad específica vinculada al entorno
académico y de vida de las estudiantes.

CONCLUSIONES

Las infecciones vaginales presentaron una alta prevalencia en mujeres universitarias de la
Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Chimborazo, siendo la vaginosis
bacteriana causada por Gardnerella vaginalis la entidad más frecuentemente identificada. Este
hallazgo evidenció la existencia de un desequilibrio significativo de la microbiota vaginal en esta
población. Asimismo los principales factores de riesgo asociados a la presencia de infecciones
vaginales fueron el inicio temprano de la vida sexual, el número elevado de compañeros sexuales
y el uso inadecuado o inexistente de métodos anticonceptivos, lo que resaltó la necesidad de
fortalecer estrategias de educación sexual, prevención y promoción de la salud ginecológica
dirigidas a mujeres universitarias.
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